Ososrio y Velasco

Los senadores del PRI iniciaron muy mal su trabajo al ser comparsas en el rechazo y posterior aprobación de  la vergonzosa licencia del senador del PVEM Manuel Velasco, para darle tiempo de regresar a terminar su administración a Chiapas y luego volver al Senado.

La reforma a medida de la constitución chiapaneca, que le permiten a Velasco ser gobernador-senador, su dudoso registro como candidato al Senado y este juego de pedir licencia en ambas responsabilidades hablan de una desmedida ambición de poder del gobernador del partido verde y muestran prácticas políticas a todas luces despreciables.

¡Y el PRI se prestó, como tapete, para que Manuel Velasco saciara su ilegitima hambre de poder!

Habría que hacernos algunas preguntas para determinar porqué hicieron mal los senadores del PRI al prestarse a este juego:

¿La licencia del senador-gobernador Manuel Velasco beneficia a la sociedad? ¡No!

¿Era una exigencia de los ciudadanos? ¡No!

¿Mejorará la vida de los mexicanos o aunque sea de los chiapanecos? ¡No!

¿Estaba en la plataforma electoral que el PRI presentó en las pasadas elecciones? ¡No!

¿Nos servirá a los priistas para recuperar la confianza de los ciudadanos? ¡No!

Entonces ¿por qué el PRI se prestó a este circo de reponer el procedimiento cuando ya se había votado y se le había negado la licencia a Manuel Velasco?

Si los senadores del PRI consideraban que se cometía una ilegalidad al negarle la licencia al senador-gobernador del PVEM, ¡hubieran dejado que éste acudiera a las instancias legales para impugnar la resolución que ya se había dado en el Senado, en lugar de prestarse para esta farsa!

Como priista me indigna y me preocupa la actuación de los senadores del PRI. Ellos deben entender que representan a un partido, no a sus propios intereses.

Dos cosas preocupan e indignan aún más:

La primera, que la dirigente nacional del PRI Claudia Ruiz Massieu, quien es parte de la fracción, haya sido parte de estos acuerdos y de esta aberración.

La segunda, que mientras los senadores del PRI se prestaban para validar esta ofensa a la sociedad, el PVEM se estaba arreglando con MoReNa para regalarle cinco diputados y así garantizarle la mayoría en la Cámara de Diputados.

Por eso, insisto, los militantes y simpatizantes del PRI debemos levantar la voz y decir abiertamente en qué estamos de acuerdo y en qué no lo estamos.

Los dirigentes y nuestros representantes electos deben tener claro que no se mandan solos, y que los priistas estaremos vigilantes de su actuación. ¡Que no aceptaremos “arreglos en lo oscurito” ni traiciones al PRI ni a la sociedad!