Jalisco

Instituto Cultural Cabañas, Patrimonio de la Humanidad

El Instituto Cultural Cabañas es un lugar obligado para visitar en Guadalajara.

Quienes vivimos aquí tenemos la oportunidad de visitarlo con frecuencia. Quienes nos visitan no deben perderse la oportunidad de conocerlo o volverlo a visitar. Siempre hay algo que ver y el lugar se disfruta siempre.

Fue construido en el siglo XIX como orfanatorio y en 1980 el gobierno de Jalisco creo una nueve sede para las niños huérfanos y declaró este lugar Instituto Cultural Cabañas, en honor de su fundador.

Ofrece exposiciones temporales y es la sede de la Colección del Pueblo de Jalisco que se exhibe en sus salas.

Sin dudas los murales del pintor José Clemente Orozco en su capilla constituyen un fuerte motivo para visitarlo y volverlo a visitar.

Está en la calle Cabañas número 8 en la Plaza Tapatía en el Centro Histórico de Guadalajara.

El gobernador Aristóteles Sandoval intenta imponer otro dirigente estatal al PRI Jalisco

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¿Debe el gobernador Aristóteles Sandoval dejar a alguien de su grupo político al frente del PRI Jalisco? Yo creo que no.

¿Debe el gobernador Aristóteles Sandoval ser el factor que encabece un acuerdo cupular para definir a la próxima dirigencia estatal del PRI? También creo que no.

Lo digo porque en los últimos días ha crecido la versión en círculos priistas de que el gobernador y su grupo político están cabildeando con algunos dirigentes y “liderazgos” para que Manuel Alfaro Lozano se convierta en el próximo presidente del Comité Directivo Estatal, sin mayor razón que su cercanía con Aristóteles Sandoval, de quien fue Secretario Privado por más de cinco años, y por la cual también fue incluido en la lista de candidatos a diputados locales plurinominales.

Expongo las razones en las que sustento mi opinión, para que no se considere que es un simple no por decir que no, o algo personal contra alguien o contra algunos.

1. El gobernador Aristóteles Sandoval ha actuado en los últimos seis años como el jefe político del PRI en Jalisco, bajo esa equivocada costumbre priista de encumbrar al gobernador en turno como el “primer priista del estado”.

En esa condición desde la oficina del gobernador se han tomado buena parte de las decisiones más importantes que han definido la historia reciente del PRI en Jalisco. Desde el despacho del gobernador se definieron quienes han ocupado las dirigencias del Comité Directivo Estatal y de los comités de los municipios más grandes del estado. También ha sido el gobernador el que ha decidido y ha “palomeado” las candidaturas más importantes para las elecciones del 2015 y 2018.

Como sabemos, los resultados de ambas elecciones no sólo fueron muy malas, sino que fuimos de muy mal en peor de una a otra.

2. Fue también el gobernador, junto con su equipo político, quien decidió las “estrategias” y a los “estrategas” que diseñaron y ejecutaron las campañas en las desastrosas elecciones del 2015 y 2018.

Y aunque es cierto que hay corresponsabilidad de quienes fueron en su momento los dirigentes y candidatos, junto con la silente militancia, por haberse dejado imponer dichas “estrategias” y a dichos “estrategas”, no se puede soslayar la mayor responsabilidad del gobernador y su grupo político.

3. El priismo de Jalisco es mucho, muchísimo más que el grupo político del gobernador y no puede seguir estando bajo el control del mismo.

El PRI debe ser, y pronto, el lugar de encuentro y de trabajo de todos los priistas de todo el estado, desde la visión individual o de la de aquellos militantes que prefieren participar en forma agrupada, y ya no más un instrumento que sirva como nómina de refugio o como arma de defensa política para los intereses de unos cuantos.

4. Parece que el gobernador Aristóteles Sandoval y su grupo no han leído bien el mensaje que nos dió la ciudadanía en las elecciones del 2015 y 2018, ni el ánimo que existe en buena parte de la militancia. No es gratuita la desbandada ni la actitud de brazos caídos de muchos priistas que atestiguamos en los dos pasados procesos electorales.

Querer aprovechar la presión que puede ejercer sobre algunos dirigentes y “liderazgos” en los meses que le quedan en la gubernatura para imponer a un miembro de su grupo político sería un grave error del gobernador y ahondaría aún más la crisis que vive el PRI en el estado.

Buscar valerse de lo que le queda de influencia dentro de las cúpulas del partido para convertirse en el factor que busque un “acuerdo” para imponer desde arriba una dirigencia ahondaría más las diferencias y las luchas internas.

5. El PRI, para lograr una verdadera unidad de su militancia y una reactivación de la misma, debe elegir con el voto directo de sus militantes activos a sus próximas dirigencias estatal y municipales.

Pero antes debe analizar y debatir libremente para decidir desde abajo el tipo de partido que se quiere construir para el futuro. Y a partir de esto se deben buscar a las personas idóneas que puedan desarrollar el proyecto de partido que definan los militantes.

¡El PRI es de todos los priistas!

¡El futuro del PRI debe estar en las manos de todos sus militantes y no en los intereses de unos cuantos!

¡No más imposiciones ni acuerdos cupulares!  ¡Levantemos la voz!

Gilberto Pérez Castillo.

Consejero Político Estatal del PRI Jalisco

Porqué votaré y pediré el voto por Miguel Castro, candidato a gobernador de Jalisco

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Tengo el gusto de conocer a Miguel Castro desde el 2002 y me siento orgulloso de ser su amigo.

He sido testigo durante estos 15 años de su sincera humildad para tratar y escuchar a la gente, no sólo cuando ha sido candidato sino como gobernante: las dos veces que fue alcalde de San Pedro Tlaquepaque, como diputado y como secretario de Desarrollo e Integración Social.

Me consta su honestidad política y en el manejo de los recursos públicos. Miguel es de los pocos políticos que conozco que se han procurado medios honestos para vivir al margen de la política, para no depender de ésta y para tener la libertad de ejercerla con libertad, dignidad y sin ambiciones.

Miguel ha ganado las tres elecciones en las que ha competido, todas en circunstancias muy difíciles. La primera a los 28 años, cuando se creía que el PRI no podría recuperar Tlaquepaque. La segunda otra vez en condiciones desventajosas para el PRI, pero los tlaquepaquenses, que ya lo habían conocido como alcalde, le refrendaron el mandato. La tercera, como candidato a diputado en Guadalajara, también la ganó en contra de todos los pronósticos.

Miguel Castro es un político decente, porque sí los puede haber, alejado de las poses, las arrogancias y los excesos que abundan en la clase política.

Por eso no sólo votaré por Miguel Castro para que sea el próximo gobernador de Jalisco, sino que pediré el voto para él, con orgullo, con la seguridad que da pedir el voto por alguien en quien confías porque puede hacer las cosas bien para la gente.