Dirigente

La consulta a la militancia debe ser el único método para elegir dirigentes y candidatos en el PRI

La consulta directa a la militancia debe ser el único método de elección de dirigentes y candidatos en el PRI.

Sólo con la elección directa, con lo votos de los militantes, nuestros dirigentes y candidatos contarán con más legitimidad y apoyo de los priistas.

Y así lograremos también una más rápida reactivación de la militancia.

Ayúdanos a compartir este mensaje con nuestros militantes y simpatizantes.

¡Todos los priistas deben elegir con sus votos a sus dirigentes!

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No hay dirigente que sea más inteligente que la militancia.

La militancia es la única que sabe quién es un verdadero líder y quién realmente la puede representar en las dirigencias del partido y en las boletas electorales.

Uno de los reclamos más reiterados que escuchamos, después de la gran derrota del primero de julio, es que tuvimos dirigentes no surgidos de nuestras filas, que poco o nada tenían que ver con el partido. La pregunta es quiénes los pusieron, y la respuesta es muy clara: el Presidente, los gobernadores y los presidentes municipales.

También escuchamos que tuvimos candidatos que nada le decían a la militancia, que no la representaban y no la emocionaban. A esta pregunta la respuesta es la misma: los impusieron el Presidente, los gobernadores y los presidentes municipales.

¡Ni a esos dirigentes ni a esos candidatos los eligieron los priistas! Y ahí están los resultados, ¡contundentes!

Pero tenemos que reconocer que los militantes también tenemos parte de la responsabilidad de haber tenido a esos dirigentes y candidatos ajenos al priismo, por omisión, por no levantar la voz en su momento, por no exigir respeto a nuestra militancia, por aceptar las decisiones “de arriba”.

Es una ventaja que hoy tengamos la gran oportunidad -¡tal vez la última!- de erradicar estas prácticas para siempre: impulsando y obligando a un cambio en los estatutos que definan que las firmas y los votos de los militantes activos sean los únicos requisitos para que los aspirantes a dirigentes y candidatos se puedan registrar y eliminar las firmas y los apoyos de privilegio que suplantan a la voluntad de los militantes.

Y que los votos directos de los militantes sean la única vía para ser dirigentes y candidatos del PRI.

Hoy de nueva cuenta, desde la Presidencia y desde las oficinas de los gobernadores se están moviendo las fichas para imponer dirigentes nacional y estatales al partido. No con el fin de fortalecerlo y regresarlo a las condiciones de triunfo y de volver a ser gobierno, sino con el único objetivo de usarlo como arma política de los gobernantes salientes para evitar persecuciones y acusaciones de corrupción.

Sí, los mismos que hundieron al PRI se quieren quedar con su control para defenderse, no para el bien de los priistas y del partido.

Por eso no podemos quedarnos callados una vez más.

Es nuestra obligación levantar la voz y rechazar cualquier intento de imposición.

¡Puede ser nuestra última oportunidad!