Política

Se les acabaron los pretextos en materia de seguridad pública

Los gobiernos federal, estatales y municipales ya no tienen pretextos ante sus malos resultados o nula repuesta a la creciente inseguridad pública ni ante el avance del crimen organizado.

Durante años nos vendieron una y otra promesa de que estaríamos mejor, que íbamos avanzando, que los criminales estaban preocupados y reaccionando ante las estrategias gubernamentales, que se estaban dando golpes fuertes. Pero una y otra vez la realidad no corresponde con sus versiones.

Esta es una apretada lista de sus pretextos:

  1. “Los de antes no hicieron su trabajo”. Efectivamente la realidad actual es el resultado de la negligente y criminal omisión y de los errores de muchos gobiernos pasados. Sin embargo los nuevos gobiernos también van acumulando negligencia y omisiones que empeoran sostenidamente la inseguridad de la gente.

2. “No son de aquí”. Uno de los pretextos más estúpidos. Como si el hecho de que los delincuentes vinieran de otro estado o de otro país disminuyera el impacto social de sus delitos o como si eso eximiera a los gobiernos de su obligación de enfrentarlos, detenerlos y juzgarlos.

3. “El problema son las policías municipales”. Durante años los gobiernos federal y municipales culparon a las policías municipales de ser corruptas e ineficientes, las acusaron de ser cómplices de los delincuentes y ofrecieron policías centralizadas para resolver el problema.

Pero ni las súper policías estatales y metropolitanas de primer mundo que ofrecieron ni la Guardia Nacional, ni la desaparición de policías municipales han servido para detener a la delincuencia ni para devolverle la tranquilidad a la gente.

4. “Se necesitan exámenes de control y confianza”. Después de más de diez años de esa reforma e implementación sabemos que esos exámenes no han servido para mejorar a las policías ni para depurarlas de los malos elementos.

5. “Se requiere un nuevo sistema penal”. A más de diez años de su implementación este nuevo sistema de justicia penal también ha demostrado su fracaso y se ha convertido en una puerta giratoria para que los delincuentes tengan más oportunidades de salir impunes.

6. “Hay que rehacer el tejido social para acabar con la delincuencia”. Bajo este pretexto se dejo de enfrentar a los delincuentes y se tiró el dinero en actividades dizque preventivas que no tuvieron evaluación ni seguimiento y que en nada ayudaron a detener el deterioro de la calidad de vida de la gente.

7. “No me corresponde a mi”. Bajo el pretexto de que existen los fueros y las competencias federal, estatales y municipales, unos y otros se lavan las manos ante el avance del fenómeno criminal. Pero lo cierto es que el marco legal actual permite y obliga a todas las policías a intervenir ante todos los fenómenos delictivos que hoy enfrenta la gente.

8. “Se matan entre ellos”. Hoy sabemos dolorosamente que no es así, que los delincuentes también matan a personas inocentes que nada tienen que ver con sus actividades criminales.

9. “La violencia no se combate con más violencia”. Nos dijeron que hacerles la guerra a los criminales no era el camino para combatirlos, que había que cambiar la estrategia (“abrazos, no balazos”). Pero luego de varios años de la aplicación de esa idea, para no variar, vamos cada vez peor.

10. “No habrá impunidad”. Sí, cada que sucede un hecho criminal notorio, que sacude a la sociedad, el gobernante en turno saldrá a fingir indignación y firmeza y prometerá que los culpables serán juzgados y pagarán por lo que hicieron. Pero con el paso del tiempo la impunidad crece y crece y las promesas de castigo siguen sin cumplirse.

Sí, a nuestros gobernantes se les acabaron los pretextos, por eso cada vez se esconden más tras los muros de sus palacios y por eso ya no le dan la cara a la gente.