Gilberto Pérez Castillo

El falso debate político en México

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En México no se debate. En nuestro país se descalifica, se ofende, se lanzan adjetivos y se huye de la confrontación de ideas y argumentos, pero no se debate.

Debatir significa confrontar ideas sobre un tema específico, exponer las propias, escuchar las del otro, presentar las objeciones sobre los argumentos de la otra parte y permitir al de enfrente contraargumentar. Lo que se busca en el debate es que ambas partes expongan sus ideas, las sustenten, permitan la exposición de las del otro, y que del intercambio de ambas la sociedad pueda sacar una conclusión más clara de las cosas.

Pero aquí confundimos debate con intercambio de descalificaciones y ofensas.

Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador, los dirigentes del PAN y de MoReNa son claros ejemplos de esto.

Si se revisan sus declaraciones y sus escasas confrontaciones con opositores encontramos un lugar común entre el panista y el morenista: adjetivos por montón, descalificaciones y la huída pronta del debate cuando se ven perdidos. Lo que no encontramos son ideas, argumentos que las sustenten ni propuestas claras que expongan una solución a los problemas.

Pero el falso debate no está sólo en el ámbito de la clase política, también se presenta entre la ciudadanía y la clase política, y entre ciudadanos con ciudadanos.

Basta ver las redes sociales para entender que la gran mayoría de los mexicanos confundimos descalificación y ofensas con debate.

El debate político, el de verdad, el de las ideas y argumentos, es fundamental para tener una democracia sana y funcional. Sin un debate político de altura no hay política de altura.

Pero elevar el debate nos corresponde a todos, no sólo a la clase política. Exigirnos y exigir cada día que la confrontación de posiciones y de proyectos políticos se de a base de ideas y argumentos en lugar de adjetivos y ofensas es uno de los instrumentos que nos llevará a tener mejores políticos, mejor política, mejores gobiernos y mejores ciudadanos.

PAN, PRD y MC, ¿un frente de cascarones?

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La salida de Margarita Zavala del PAN abre un enorme hueco electoral al PAN y al frente que este partido está en proceso de constituir con el PRD y el partido Movimiento Ciudadano (MC).

Zavala aparece por encima de cualquier candidato panista en las encuestas rumbo al 2018 y eso refleja la cantidad de votos que le puede quitar al PAN y al frente.

Pero esa resta importante se suma a las que ya han venido sufriendo el PAN y el PRD por las desastrosas dirigencias de Ricardo Anaya y Alejandra Barrales respectivamente. Ambos han antepuesto sus ambiciones personales a las de sus militancias.

El actual presidente nacional panista ha desplegado una dirigencia en la que la opinión contraria y el disenso no caben. Su intolerancia interna es del tamaño de sus ambiciones y del crecimiento inexplicable que ha tenido su patrimonio personal y familiar. Se ha convertido en el peor enemigo del PAN dentro del PAN.

Bajo el régimen autoritario de Ricardo Anaya el PAN es hoy un partido dividido, con una vida interna no democrática y con una militancia desencantada y de brazos cruzados.

El PRD no canta mal las rancheras con Alejandra Barrales. Hoy el “partido del sol azteca” vive el más grave de sus eclipses: desfondado por Andrés Manuel López Obrador, derrotado en la Ciudad de México, su principal bastión, por MoReNa y con corrientes internas que voltean con recelo al frente PAN-PRD-MC y con interés al movimiento de AMLO o de las vías independientes.

El caso de MC es diferente, pero también es un cascarón.

Aunque Movimiento Ciudadano tiene registro como partido nacional lo cierto es que, salvo en algunas regiones de Jalisco, prácticamente no existe, como lo demuestra su actual intención de voto nacional que ronda los 2.5 % en casi todas las encuestas.

De mantener la actual intención del voto MC podría perder su registro nacional en 2018.

Aún faltan muchos capítulos por escribirse de este intento de frente. Habrá que ver qué actitud toman otros aspirantes a la candidatura presidencial que en las filas del PAN y el PRD ven como sus dirigentes les ponen obstáculo tras obstáculo para imponer a Ricardo Anaya como candidato de esa coalición.

También falta por ver cuál será la actitud que asuman los militantes de calle del PAN y del PRD que siguen sin ver con buenos ojos como Anaya y Barrales tratan de juntar a fuerzas el agua y el aceite.

Las cosas no les están saliendo bien a Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado. Muestra de ello es que de unas semanas para acá se les borró la sonrisa.

Con quiénes debe aliarse el PRI

200515b9b948ba8Un partido político debe tener claras y fuertes alianzas con una parte de la sociedad que coincida con sus planteamientos ideológicos y programáticos.

El pragmatismo de la búsqueda del poder por el poder acabó por hacer a los partidos perder su identidad y parecerse unos a otros. Por eso la actual crisis de los partidos en México.

El PRI, para mantener su actual base de militantes y simpatizantes, y para ampliarla, requiere urgentemente rehacer, pero de una manera moderna, sus alianzas sociales con los sectores que requieren de propuestas de gobierno acordes a la socialdemocracia que el partido enarbola o dice enarbolar.

¿Cuáles son esos sectores sociales?

Los trabajadores. Éstos deben seguir siendo una prioridad para el PRI. Aún hay mucho por hacer por y con los trabajadores.

La lucha por mejores salarios es una prioridad que se debe atender, sobre todo cuando se mantiene o amplía la brecha entre las utilidades de muchas empresas y los salarios de sus trabajadores o cuando los grandes empresarios nada o poco pagan de impuestos y la carga fiscal se va a las clases medias y trabajadoras.

Junto con esto debe asegurarse que un trabajador realmente pueda garantizar la alimentación, la educación, la salud y la vivienda de su familia sin tener que tener dos o tres empleos. Una adecuada política fiscal y de gasto social puede ayudar a asegurar estos derechos.

Esta nueva relación partido-trabajadores no necesita obligatoriamente pasar por las organizaciones sindicales, pero sí obliga al PRI a atenderla por las vías que sean necesarias.

Los productores del campo. Contrario a lo que se pensó por décadas, el campo mexicano no acabó por despoblarse y la producción agropecuaria ha vuelto a ser rentable gracias a la reconversión y a las nuevas condiciones de los mercados.

Pero los productores del campo, sobre todo los pequeños y medianos aún necesitan de apoyos, facilitarles el acceso a los mercados, mejores caminos y servicios eficientes de salud y educación.

El PRI debe renovar su relación con los productores del campo, atendiendo y construyendo los liderazgos de abajo hacia arriba, privilegiando a los verdaderos productores y no a los falsos liderazgos que surgen de la clase política de las zonas urbanas.

Los sectores populares urbanos. La basta población urbana que se autoemplea o que tiene su micro o pequeño negocio deben también ser atendidos por el partido a partir de sus liderazgos naturales y no de seudoliderazgos impuestos desde la clase política.

Es un grupos social amplio que requiere de políticas públicas muy precisas que les de acceso a la salud, a una buena educación para sus hijos y que logren que los gobiernos no se conviertan en un obstáculo para la permanencia y desarrollo de su actividad económica.

Los jóvenes. El PRI debe dejar de creer que el concepto de jóvenes se restringe al de los estudiantes universitarios y sus recién egresados. Si bien este grupo es muy importante y requiere políticas que les permitan obtener el mejor provecho de sus títulos y tener las oportunidades que se merecen, debemos entender que hay una capa aún mayor de jóvenes que no tuvieron acceso a la educación superior y que requieren atención especial.

Una enorme cantidad de jóvenes no están en las aulas universitarias, sino en las obras de construcción, como empleados del transporte, en los talleres y fábricas, como empleados de comercios o donde se puedan ganar la vida. Muchos de ellos ya tienen además obligaciones como padres de familia.

Es decir, la mayoría de los jóvenes están ya insertados en los tres grupos sociales antes enunciados.

A ellos debemos también darles mejores expectativas de vida, con programas y acciones concretas, no con meros discursos.

En conclusión, el PRI debe entender que cuando se intenta quedar bien con todos los sectores de la sociedad se acaba por no quedar bien con ninguno.

Rumbo al 2018 el PRI debe decidir con cuáles sectores de la sociedad quiere quedar bien y diseñar una propuesta que los beneficie, porque solamente reconstruyendo de una manera moderna esas alianzas volverá a tener una identidad y un sentido su acceso al gobierno.

Las experiencias nos enseñan, y lo que está pasando en las elecciones en todo el mundo también, que cuando un partido se define claramente por una posición política gana elecciones, y cuando es tibio y se recorre para “el centro” su posición en las urnas se debilita.

Qué se necesita para revertir la inseguridad pública

fullsizeoutput_7127El problema de la inseguridad pública no se resolverá solo ni se puede resolver haciendo lo que hasta hoy se ha hecho.

Revertir la tendencia actual y regresarle la tranquilidad a la gente requiere de tres aspectos fundamentales:

  1. Invertir más recursos humanos y materiales que la delincuencia,
  2. Contar con estrategias eficaces para enfrentar cada fenómeno delictivo, y
  3. Tener a las personas capaces, en número y habilidades, para ejecutar dichas estrategias.

El problema es que el tema de la inseguridad no es una prioridad presupuestal para la mayoría de quienes hoy nos gobiernan. Sus prioridades generalmente están en las obras públicas, sobre todo en las de relumbrón, porque son una vía para obtener ganancias ilegitimas y porque creen que con las últimas “pasarán a la historia”.

Es por eso que los presupuestos que se asignan a las instituciones de seguridad nunca coinciden con el tamaño del problema. También por ello cada gobernante que llega se dedica básicamente a “administrar” el problema para pasárselo al que venga. Y en este proceso nuestra seguridad se va deteriorando constantemente.

Por eso nos debe quedar claro que la única manera que tenemos de recuperar pronto nuestra tranquilidad es que los tres niveles de gobiernos incrementen de manera sustancial los presupuestos destinados a seguridad pública y persecución del delito y que este dinero se invierta en labores operativas, tecnología e inteligencia para la prevención y el combate de los delitos, no en burocracia y cargos administrativos.

Pero hablamos de mucho dinero, el suficiente para lograr que en cada rincón de nuestro territorio la gente vuelva a estar segura y tranquila, para que las acciones del delincuente común o de la delincuencia organizada encuentren una respuesta oportuna muy superior a su capacidad de hacer daño.

Sin duda los ciudadanos estaríamos de acuerdo en que los gobiernos hicieran recortes en algunos rubros si estos se destinaran de manera eficiente y transparente a combatir la inseguridad.

No hay de otra, o los gobiernos invierten lo que se necesita para recuperar nuestra seguridad o está se seguirá deteriorando y postergando.

Partidos y damnificados: quién es quién

Frente a la tragedia que viven muchos mexicanos después de los terremotos de este mes de septiembre la mayoría de los partidos políticos salieron a hacer declaraciones a favor de destinar el dinero que éstos reciben para el apoyo a los damnificados. Pero unos respondieron con hechos y otros con simple palabrería.

El PRI hizo una propuesta muy concreta:

  1. Renunciar al 100% del financiamiento que los partidos pueden recibir en los meses que quedan del 2017 para destinarlo al fondo de reconstrucción,
  2. Reformar la Constitución para eliminar ya definitivamente el financiamiento a los partidos, y
  3. En esa reforma constitucional aprovechar para eliminar a los 200 diputados federales y  a los casi 500 diputados locales plurinominales, además de 64 senadores de lista y primera minoría.

En congruencia con esta propuesta el PRI ya notificó formalmente su renuncia a los más de 258 millones de pesos que tenía asignados para los meses de octubre, noviembre y diciembre.

En esta acción concreta sólo ha sido secundado por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) que renunció a más de 84 millones y por el Partido Encuentro Social (PES) que dejará de recibir más de 57 millones.

¿Quiénes no han renunciado al ese dinero que es de la gente? PAN, PRD, MC, PT, Panal y Morena.

Si todos lo hicieran se lograría destinar a la reconstrucción ¡más de 992 millones de pesos!

En el otro rubro, en el de eliminar en la Constitución del financiamiento a los partidos, quienes integran el frente PAN, PRD y MC, sólo han salido con evasivas y se han resistido a votar la propuesta del PRI que implica además la desaparición de todos los plurinominales en el país.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador y Morena han anunciado que sólo renuncian al 50 % del dinero que reciben de la gente, pero que ese dinero se lo quedarán para ser ellos quienes decidan a quiénes se los entregarán, lo que incurren en una evidente estrategia para lograr votos con ese dinero y que puede caer en el terreno de la ilegalidad.

Ojalá la ciudadanía presione a los partidos políticos para que renuncien ya al dinero que recibirán en lo que resta del año y para que apoyen la iniciativa de reforma constitucional del PRI que implica quitar definitivamente el financiamiento público a los partidos y eliminar a todos los plurinominales del país.

A estas alturas lo menos importante y relevante es quién hizo la propuesta o quién la había presentado primero.

Lo que importa es que son tres propuestas muy concretas y que beneficiarán a la gente.Desplegado.jpeg

Recomendaciones para el éxito de políticos y candidatos

ObamaPor Lindholm y Prehn

  • Pon tu corazón en la tarea.
  • Preocúpate de tener los datos al alcance de la mano para saber en todo momento de qué estás hablando.
  • Desarrolla una política simple que puedas explicar con toda sencillez.
  • Haz un plan detallado y tómate tiempo para escribirlo.
  • Define bien los grupos de interés que te ayudarán a ganar y céntrate en ellos, no en todo el electorado.
  • Trabaja para mejorar tus habilidades de comunicación.
  • Absorbe conocimiento, aprendiendo de todo lo que ves.
  • Sé pragmático.
  • Ten coraje y sé fuerte.
  • Refuerza tus capacidades analíticas y aprende a leer los intereses de otros.
  • Define dónde te ves en cinco y diez años y trabaja duro para llegar hasta ahí.
  • Sé muy paciente.

Porqué sería bueno desaparecer a los diputados y senadores plurinominales

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El PRI propuso este 25 de septiembre una iniciativa de reforma constitucional que lleva como objetivo la desaparición de 200 diputados federales plurinominales, 64 senadores de lista o primera minoría y 438 diputados locales también de representación proporcional.

La propuesta tiene mucho sentido porque actualizaría las vías de acceso a las cámaras a la realidad actual del país y porque restituiría el equilibrio federalista a la Cámara de Senadores.

En los 70´s se hizo una gran reforma político-electoral para darle viabilidad a la participación política pacífica de grupos extremistas de izquierda y derecha que habían optado hasta entonces por la vía violenta. Tanto grupos guerrilleros izquierdistas como expresiones provenientes del movimiento cristero fueron integrados a la participación electoral en dicha reforma.

La figura de los diputados plurinominales pretendía que estos grupos que se iniciaban en la participación electoral tuvieran acceso a las cámaras de diputados ante la evidente dificultad que tendrían de ganar por la vía de la mayoría electoral en los distritos. La idea era que las minorías también tuvieran un espacio de expresión parlamentaria.

Pero luego la figura derivó en una herramienta para que las cúpulas partidistas pudieran obtener diputaciones sin tener que desgastarse en pedir el voto y en la mayoría de las ocasiones por esta vía llegaron muchos que poco o nada han aportado al trabajo legislativo o al mejoramiento de la vida pública.

En el caso del Senado se cometió un grave error, que contradice el equilibrio federalista de que los estados estuvieran representados por el mismo número de senadores (2) sin importar el tamaño de su población. Al crear la figura de los senadores de primera minoría en cada estado y los de lista nacional de representación proporcional hace 11 años se desvirtuó un principio necesario que genera equilibrio.

Por eso políticamente es pertinente la desaparición de la figura de los diputados locales y federales y los senadores plurinominales.

A eso hay que agregar que esto nos generaría un ahorro de 11 mil 600 millones que mucha falta hacen para atender a quienes hoy lo necesitan.

Ojalá que los demás partidos se sumen a aprobar ya esta iniciativa.