Política

López Obrador, claroscuros a tres años de su elección

Hacer un balance de un gobierno en medio de una polarización resulta complejo. La polarización pinta todo en negro y blanco.

Pero hacer un balance sereno, lo más objetivo posible, nos ayuda a entender nuestra historia reciente y a saber donde estamos parados.

Por eso emprendo mi esfuerzo personal de poner en la balanza al gobierno del presidente López Obrador a tres años de su elección, porque en su gestión, como en las de sus antecesores, no todo es blanco como quieren ver sus fieles seguidores, como no todo es negro como ven sus detractores.

Entre lo positivo de la presidencia de López Obrador sin duda está el poner varios conceptos como parte del debate nacional diario y como principios de su administración: combate a la corrupción, austeridad y primero los pobres.

Claro que de cada concepto se pueden discutir casos aislados de incumplimiento de estos principios, pero debe reconocerse que, en general, sí se ha cumplido con ellos. A partir de estos se pueden enlistar los principales logros de este gobierno.

Lo positivo:

1. Poner a la corrupción como un tema central del debate y del rechazo públicos.

2. Enfoque real, no de discurso en los que menos tienen.

3. Ampliar el número de beneficiarios y el monto de los apoyos mensuales a personas de la tercera edad.

4. El aumento sustancial del salario mínimo.

5. Eliminar el outsourcing que tanto benefició a los patrones y que tanto perjudicó a los trabajadores.

6. Las reformas para impulsar una verdadera democratización sindical.

7. El enfoque de apoyo y desarrollo para la zona de más pobreza del país, el sur, con fuertes programas sociales y grandes obras de infraestructura.

8. Mantener los equilibrios de las finanzas públicas y no caer en la tentación del endeudamiento.

9. Sostener su promesa de austeridad en el gobierno, poniendo el ejemplo viajando en vuelos comerciales y en clase turista.

10. Acabar con la impunidad fiscal de los empresarios y las empresas grandes, que estaban acostumbrados a la evasión fiscal y a llegar a acuerdos en lo oscurito con el gobierno en turno.

11. Mantener un sano equilibrio en las relaciones con Estados Unidos, pero también con el llamado eje Cuba-Venezuela.

Lo negativo:

El lado negativo del gobierno de López Obrador tiene que ver con dos conceptos políticos equivocados: uno, estar del lado de los pobres implica estar contra los demás; y dos, el que no está conmigo está contra mí.

De esta visión de su mundo se desprenden los principales desaciertos del gobierno de López Obrador:

1. Su beligerancia diaria contra quienes no piensan igual.

2. Sus pésimos resultados contra la violencia del crimen organizado que está dejando peores saldos que las estrategias de los presidentes anteriores que tanto critica.

3. La creación de un ambiente de desconfianza respecto de la inversión en áreas estratégicas por la falta de certidumbre hacia sus decisiones en el futuro.

4. Ser igual que los anteriores presidentes al no reconocer errores y no enmendar decisiones equivocadas.

5. Su alergia y virulenta reacción a la crítica y al cuestionamiento.

6. Rechazar sin investigar seriamente cualquier acusación de corrupción o abusos de sus colaboradores cercanos y sus familiares, como lo hacían los presidentes anteriores y que tanto critica.

7. La militarización de la vida pública del país. Hoy el Ejército y la Marina controlan funciones estratégicas del gobierno que no les corresponden y hay la intención de que el Ejército absorba también a la Guardia Nacional.

8. La obsesión por destruir instituciones que a su juicio sirvieron al “viejo régimen” en lugar de arreglar, corregir y mejorar lo que no funciona.

9. Su desdén y abandono a un gran segmento de mexicanos que pertenece a las clases medias.

Este es mi balance, y lo dejo aquí para tu análisis y en espera de tus comentarios.