Política

La farsa de la consulta de Alfaro por el Pacto Fiscal

El gobernador de Jalisco Enrique Alfaro, que tanto se parece o se quiere parecer al presidente López Obrador, va por su propia farsa de “consulta popular”.

Con una pregunta igual de enredada como la de la “consulta para enjuiciar” a los expresidentes, Alfaro quiere preguntarnos a los jaliscienses algo igual o más ambiguo sobre el “pacto fiscal federal”.

¿Por qué sostengo que es una farsa? Aquí te dejo algunas razones.

  1. Así como la pregunta de la consulta federal era confusa, también lo es la de Jalisco: “¿Estás de acuerdo en que cada seis años se revisen los términos de la coordinación fiscal y la manera en que la federación distribuye los impuestos para que se decida si Jalisco se mantiene o se sale del pacto fiscal?”. ¡¿Qué dijo?!
  2. Resultará muy difícil que de aquí a que se haga la consulta (noviembre y diciembre de este año) la mayoría de los ciudadanos de Jalisco conozcamos realmente qué es este pacto fiscal, que efectos puede tener salirnos del mismo y cuál es el camino jurídico para lograrlo, como para que la votación pueda hacerse con conciencia.
  3. Tiene fines políticos, no financieros, y esos fines se enmarcan en la precampaña por la ambición de Alfaro de contender por la Presidencia en el 2024.
  4. Si Alfaro está convencido de que debe hacerse una revisión del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, de la Ley y el Acuerdo correspondientes ya debió haber empezado el proceso político y jurídico para hacerlo en lugar de gastar tiempo y dinero en consultas.
  5. Los más de 22 millones de pesos que costará la “consulta” podrían usarse para fines más benéficos para los jaliscienses.
  6. A menos que se gaste otra millonada en acarreo, resultará muy difícil alcanzar que vote el 33 % del total de la población del estado para que la consulta sea vinculante.
  7. La nueva composición política federal, en la que Morena gobernará la mitad de los estados, más la casi extinción del grupo de gobernadores “rebeldes” que quiso encabezar el propio Alfaro, ponen en un escenario de debilidad a Jalisco en una negociación con la federación.

Cómo se ve, igual que la consulta de agosto de López Obrador (que a este día no ha dado resultados tangibles), la de Alfaro se antoja otra farsa de grilla y no de la búsqueda de un beneficio real para los jaliscienses.