Política

El fracaso de la política de movilidad de Enrique Alfaro en Jalisco

¡Hasta los alcaldes de la zona metropolitana de su propio partido se dan cuenta de que el gobierno de Enrique Alfaro reprueba también en movilidad!

Aunque solo le han cuestionado en público el tema de la casi inútil Policía Vial, lo cierto es que su estrategia general hace aguas por donde se vea.

– Embotellamientos por todos los rumbos y a cualquier hora.

– Un sistema de transporte público que empeora.

– Taxis que cambian de unidades y de colores, pero que mantienen sus viejos vicios.

– Ningún incentivo para dejar el automóvil,

– Casi nula inversión en mejor infraestructura vial,

– Una red de ciclovías que no es integral ni convence.

Y todo esto trae como consecuencia para la población pérdida de tiempo en traslados, más gastos de transporte y más problemas de salud por la peor calidad del aire, el incremento del ruido, el estrés y los accidentes.

Qué cambió

Alfaro prometió a los jaliscienses una mejor movilidad, basada en el cambio del modelo de autobuses hombre-camión al de ruta-empresa, el rediseño de las rutas desde el IMEPLAN y la imposición de la tarjeta de prepago.

Pero nada de eso ha generado un impacto positivo en la movilidad de los jaliscienses.

En los hechos, Alfaro y sus “genios” solo han sido buenos para imponer la compra de nuevos autobuses y taxis, su sistema de prepago, los itinerarios de los camiones rediseñados desde el escritorio, una ruta más del Macrobús y el derrotero de una posible línea 4 del Tren Eléctrico.

Más tráfico

Hoy el saldo para todos es mucho más negativo que positivo.

Los atascos se multiplican y no hay una autoridad vial que regule y controle a tantos automovilistas, transportistas, motociclistas, ciclistas y peatones que no cumplen con los reglamentos.

El servicio público no mejora para mal de sus usuarios.

Los taxistas siguen siendo los de siempre, con sus mismos vicios, únicamente los hicieron sustituir sus coches y el color.

¡Como si eso fuera suficiente para cambiarlos y hacerlos eficientes!

Los mototaxis no han desaparecido. Por el contrario, durante la administración de Alfaro pasaron de ser un fenómeno de Tlajomulco a multiplicarse por Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.

Las ciclovías no se ven como un sistema articulado que promueva la movilidad segura en bicicleta.

¿Y la Secretaría de Transporte?

Si bien el gobierno no es quien les compra los automóviles ni las motos a los ciudadanos, ni el que les dice que violen los reglamentos, sí es el poseedor de las herramientas legales, administrativas y policiales para poner orden e imponer sanciones a quienes lo rompen.

Pero el gobierno de Alfaro se mantiene terco en implementar una “estrategia” que ha agravado los problemas que ya teníamos y no ha cumplido con sus obligaciones legales ni está asumiendo su responsabilidad en el tema.

El número de automóviles se ha multiplicado porque sigue sin haber incentivos para que muchos ciudadanos lo cambien por el transporte público: el crecimiento del número de camiones está muy por debajo del aumento de coches y motos.

Siguen habiendo amplias zonas de la ciudad a donde los camiones de plano no llegan.

Se implementan “políticas públicas” de imagen, de relumbrón, diseñadas desde los escritorios de los “expertos” que no concuerdan con la realidad que vive la gente.

Se privilegian acciones como ponerle “Mi” a todo (Mi Movilidad Jalisco, Mi Macro, Mi Tren), imponer el prepago, cambiar de color las unidades y sustituir unos vehículos por otros, como si eso bastara para mejorar y eficientar el sistema.

La Policía Vial tampoco ha crecido al ritmo del problema. El número de vehículos, accidentes y conflictos sobrepasa con mucho a la cantidad de agentes, pero además estos siguen cargando con la desconfianza de la gente por su nivel de corrupción.

Sí, por donde se le vea, la política de movilidad del gobierno de Enrique Alfaro ha sido un fracaso, al grado que ¡hasta los alcaldes de su partido lo ven y lo reclaman!


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