Política

El cogobierno Alfaro-Lemus en Jalisco

La dinámica de la política y las reglas del ejercicio del poder indican que a partir del próximo octubre veremos un cogobierno en Jalisco compartido entre el gobernador Enrique Alfaro y el nuevo alcalde de Guadalajara Pablo Lemus.

El poder decreciente de Alfaro y el poder ascendente de Lemus son parte de los elementos que nos llevan a esta conclusión. Pero hay más.

La caja de herramientas de Alfaro

Aunque inicia el trienio final de su gobierno Alfaro sigue siendo el gobernador y mantiene el liderazgo en la mayoría de los cuadros de Movimiento Ciudadano.

Como gobernador cuenta con la capacidad de apoyar o no a los alcaldes con recursos, además de tener el control de la mayoría de los diputados del Congreso del Estado, la Fiscalía para amagar y someter y la influencia en el Poder Judicial.

En términos de poder: mantiene la capacidad de premiar o de castigar.

También puede ayudarle mantener la expectativa de que puede ser candidato a presidente de la República, pero tiene que convencer de que puede ganar para que esa condición le ayude a mantener su influencia política.

En términos partidistas y del 2024 su influencia para impulsar candidaturas dependerá de cómo cierre su sexenio y de sus expectativas personales.

Como sea, Alfaro mantiene una amplia y fuerte caja de herramientas, pero estas cada día serán menos y más débiles.

La caja de herramientas de Lemus

Pablo Lemus trae consigo su breve pero contundente biografía política: dos períodos alcalde de Zapopan y ahora alcalde de Guadalajara. No es poca cosa.

Tendrá además un aliado también poderoso, el alcalde de Zapopan Juan José Frangie. Juntos gobernarán a un porcentaje muy importante de los jaliscienses y ejercerán un presupuesto conjunto muy respetable.

Lemus y Frangie se han empeñado en dejar claro que no son “muchachos” de Alfaro y que mantienen cierta independencia política.

Pero la herramienta más importante con la que cuenta Lemus es la expectativa de que puede ser el próximo candidato a gobernador de Jalisco vía Movimiento Ciudadano. Una expectativa mucho más creíble de la que Alfaro pueda ser presidente.

Cogobierno no implica confrontación

En este frágil equilibrio que lleva a dos políticos y gobernantes con mucho poder, conviviendo en el mismo espacio y en el mismo partido, tanto a Alfaro como a Lemus les conviene llevar la fiesta en paz.

Esto no implica que no haya diferencias de opinión ni una que otra confrontación. Pero ambos se necesitan y esa necesidad mutua los orillará una y otra vez a ponerse de acuerdo.

La tendencia autoritaria de Alfaro tendrá que suavizarse ante Lemus. Y los alardes de independencia y autosuficiencia de Lemus tendrán que modularse frente a Alfaro.

Como sea, ambos tienen a partir de octubre un escenario que los llevará a cogobernar Jalisco.

De eso no hay duda. La incógnita es con cuanta concordia lo harán.